La
imagen del Cristo de Santa Ana, en voz de la tradicion, aparecio sepultada
en la antigua Ermita de Santa Ana. De ella, lo unico original que se conserva es
el pie derecho y a cabeza,-salvada durante la guerra civil-, pues el resto
perecio en ésta. Por el realismo y dramatismo de su cabeza podria
fecharse dentro de la imagineria barroca del siglo diecisiete. Su indumentaria
se compone de una rica enaguilla. Esto nos acerca a una leyenda,-conocida por
todos los villafranqueros-, en la que se narra como un Cristo, de semejante
atuendo, se apareció en un vavío a Don Alfonso Diaz de Beldad y Cervantes, en
medio de una terrible tempestad. En 1.991, en Socuellamos, fue restaurada la
cabeza de esta imagen.