Vegetación

 

LA VEGETACIÓN

   Las condiciones meteorológicas que imperan, sus precipitaciones, temperaturas... corresponden a una vegetación leñosa constituida por plantas adaptadas a la sequedad, de hojas duras y perennes (esclerófila). La acción devastadora del hombre a reducido a un encinar a un matorral, cuando no a un nuevo tomillar o formaciones graminoides dominadas por el "esparto" o "albaradín". En este medio se desarrolla una vegetación adaptada a la salinidad.

LA VEGETACIÓN ACUÁTICA

    Está constituida por algas unicelulares, poco estudiadas. En verano estas algas se refujian en suelos cenajosos, para lograr un gran desarollo, favorecidas por la crecientre nitrificación de las aguas.

    Las hierbas laguneras o ranunculos, de flores blancas que cubren la superficie de las aguas no logran desarrollarse en estas palustres cuencas toledanas, siendo reemplazadas por plantas de escasa belleza, pero mucho más interesantes por su rareza.

LOS CAÑAVERALES Y ESPADAÑALES

    Éstas formaciones tan típicas y características de las superficies húmedas están constituidas por helófilos, vegetales cuya parte inferior está sumergida bajo el agua durante la mayor parte o todo del año. En los cañaverales la especie dominante es el carrizo (Phragmites australis), mientras que en los espadañales es la enea o espadaña (Thipa angustofolia).

    El carrizo es capaz de emitir escalones de más de 20 m de longitud, un ejemplo es el que podemos contemplar en la laguna grande, en la parte norte. En las aguas salobres poco profundas estas formaciones son sustituidas por otras, de menor riqueza florística, caracterizada por la dominancia de "castañuela o junca marina". Esto es lo que se observa en la laguna chica.

LAS PRADERAS JUNCALES

   Los juncales, típicamente salinos, presentan una composición florística muy reducida. Se destacan formando densas bandas que se sitúan detrás de los cañaverales. Domina el junco (Juncus maritimus) y la cerraja o cerrajón (Sonchus maritimus) cuyas flores amarillas contribuyen a distiguir y resaltar la comunidad.

EL TARAY

   Los tarayares constituyen la vegetación arbórea de los enclaves húmedos y salinos. Tienen abundantes flores de pequeño tamaño, de colores rosados que dan un bello espectáculo a estas formaciones durante los meses de abril y mayo. El taray () tiene un origen estépico-desértico. En Villafranca probablemente es lo que más abunda, sobre todo en el conocido "bosquecillo o bosquete".

(Lola Serrano)