ERMITA DE SAN SEBASTIÁN

   

     A oriente de la villa de Villafranca, y extramuros, se levanto esta ermita dedicada a San Sebastián.

     En 1703 ya estaba construida, siendo su mayordomo Cristóbal de Bustos. Es rectangular, cubierta en un principio con armadura de madera, hoy tiene cielo raso.

     Esta ermita pertenecía a la Sagrada Religión de San Juan.

     A ella solían acudir, al toque de campana, los vecinos para oír misa.

     Por no poderse reparar en su tiempo, llego a arruinarse en 1732. Al estar sin puertas, los muchachos entraban y salían a su antojo, al igual que los animales. A pesar de ello, no sirvió para usos profanos, por lo que la devoción de los fieles quiso reedificarla con sus limosnas.

     En 1783 se  mando hacer un inventario de las posesiones, se reparo y fue administrada por la Iglesia.

 

     Durante la guerra civil esta ermita también fue ocupada haciendo desaparecer la primitiva imagen de San Sebastián, de madera, una casulla blanca, un vía crucis, 4 cuadros, una zafra de aceite, y 2 bancos. A su termino se coloco un altar de yeso provisional, una imagen de San Sebastián de 750 Ptas. y 2 bancos.