OTRAS ERMITAS
ERMITA DE SAN ISIDRO
ERMITA
DE SAN MARCOS
En 1956 se construyo la ermita de San
Marcos, al este de Villafranca. La imagen fue adquirida por los tejeros de este
lugar.
La ermita de San Juan Bautista se ubico en
la zona norte del pueblo. Era la única ermita exenta. Hoy día no se conserva.
Para la fiesta de este santo, el Común debía
satisfacer, anualmente, la cantidad de 62 reales de vellón. Don Pedro Alfonso Díaz
Hidalgo Valenzuela era el Administrados de los bienes de la referida ermita en
1753.
Patricio Díaz Aviles, maestro alarife, señalo
el lamentable estado en que se hallaba la ermita en aquel año, sobre todo en el
19 de febrero en que se apuntalo una quiebra del tejado.
Otra reparación tuvo lugar en 1764, para
la cual, la villa recogió 1100 reales, habiéndose regulado sus gastos en 1931
reales, por Don Alfonso de Vargas, Maestro Mayor de la Dignidad Prioral.
En 1783 también
se hizo el inventario de las posesiones de esta ermita. En 1784 fue, de
nuevo, mandada reparar su fabrica su
altar. Y cinco años mas tarde, el Contador Mayor de Toledo, condescendió con
las obras realizadas en esta misma ermita.
Destruida esta ermita, se levanto otra en
la segunda mitad del siglo XIX, fuera del pueblo, rectangular, dedicada al mismo
santo, junto al actual cementerio, sirviendo de Iglesia Cementerial. Su
fundadora responde al nombre de Doña Florentina Ropero, cuyas cenizas se
encuentras allí enterradas. Su extensión es de 8 m. de largo por 5,30 m. de
ancho. Fue inaugurada el 2 de noviembre 1894.
Esta ermita de San Juan paso a ser
propiedad de la familia Gómez-Galán Fernández-Mazarambroz.
Esta ermita tenia una cruz grande madera,
una mesa, un vía crucis y varios bancos.
Hasta la guerra de 1936 esta ermita se
mantuvo en pie. Al ser destruida, se emplazo en este mismo lugar una cruz, quizás
como símbolo de la advocación de la antigua ermita: también puede que esta
cruz tuviese que ver con las normas de Trento, en que se decía:”...en el
sitio de la Iglesia o ermita profanada e ha de poner una cruz grande que no sea
fácil de quitar, para indicar que allí hubo un templo consagrado a Dios y
tratar el lugar con el debido respeto.
ERMITA DE SAN CRISTÓBAL
Esta ermita estaba a corta distancia de
Villafranca. A ella se llegaba por el Camino que va a Tembleque, llamado: Camino
de San Cristóbal.
Es una edificación extramuros, con entrada
a oriente.
El bachiller Don Pedro Simón García de Yébenes
la administro en 1752, y en 1784 la Iglesia se encargo de su administración,
por no tener mayordomo.
En el año 1803 la ermita se arruino, Nicolás
Maria Manrique, presbítero de Villafranca, pidió permiso para vender los
despojos de la ermita, madera, y teja, y con su valor repararía las murallas
dejando cerrado aquel sitio por si en lo sucesivo hubiese caudales o devotos que
la quisieran reedificar y colocar la misma imagen.