OTRAS ERMITAS

 

ERMITA DE SAN ISIDRO

       En 1952 la Hermandad de Labradores de Villafranca mando edificar una ermita dedicada a San Isidro en las ruinas del molino de viento del Tío Cirilo, al lado de las Lagunas. Su imagen primeramente, se venero en la Iglesia de Villafranca.

   

ERMITA DE SAN MARCOS

     En 1956 se construyo la ermita de San Marcos, al este de Villafranca. La imagen fue adquirida por los tejeros de este lugar.

 

                                                                                                      ERMITA DE SAN JUAN

     La ermita de San Juan Bautista se ubico en la zona norte del pueblo. Era la única ermita exenta. Hoy día no se conserva.

     Para la fiesta de este santo, el Común debía satisfacer, anualmente, la cantidad de 62 reales de vellón. Don Pedro Alfonso Díaz Hidalgo Valenzuela era el Administrados de los bienes de la referida ermita en 1753.

     Patricio Díaz Aviles, maestro alarife, señalo el lamentable estado en que se hallaba la ermita en aquel año, sobre todo en el  19 de febrero en que se apuntalo una quiebra del tejado.

     Otra reparación tuvo lugar en 1764, para la cual, la villa recogió 1100 reales, habiéndose regulado sus gastos en 1931 reales, por Don Alfonso de Vargas, Maestro Mayor de la Dignidad Prioral.

    En 1783 también  se hizo el inventario de las posesiones de esta ermita. En 1784 fue, de nuevo, mandada reparar su fabrica  su altar. Y cinco años mas tarde, el Contador Mayor de Toledo, condescendió con las obras realizadas en esta misma ermita.

     Destruida esta ermita, se levanto otra en la segunda mitad del siglo XIX, fuera del pueblo, rectangular, dedicada al mismo santo, junto al actual cementerio, sirviendo de Iglesia Cementerial. Su fundadora responde al nombre de Doña Florentina Ropero, cuyas cenizas se encuentras allí enterradas. Su extensión es de 8 m. de largo por 5,30 m. de ancho. Fue inaugurada el 2 de noviembre 1894.

     Esta ermita de San Juan paso a ser propiedad de la familia Gómez-Galán Fernández-Mazarambroz.

 

                                                                       ERMITA DE LA SANTA CRUZ

       En época cristiana se erigió la Ermita de la Santa Cruz en el lugar que conocemos por Plaza de la Cruz de Lozano.

     Esta ermita tenia una cruz grande madera, una mesa, un vía crucis y varios bancos.

     Hasta la guerra de 1936 esta ermita se mantuvo en pie. Al ser destruida, se emplazo en este mismo lugar una cruz, quizás como símbolo de la advocación de la antigua ermita: también puede que esta cruz tuviese que ver con las normas de Trento, en que se decía:”...en el sitio de la Iglesia o ermita profanada e ha de poner una cruz grande que no sea fácil de quitar, para indicar que allí hubo un templo consagrado a Dios y tratar el lugar con el debido respeto.

   

ERMITA DE SAN CRISTÓBAL

 

     Esta ermita estaba a corta distancia de Villafranca. A ella se llegaba por el Camino que va a Tembleque, llamado: Camino de San Cristóbal.

     Es una edificación extramuros, con entrada a oriente.

     El bachiller Don Pedro Simón García de Yébenes la administro en 1752, y en 1784 la Iglesia se encargo de su administración, por no tener mayordomo.

     En el año 1803 la ermita se arruino, Nicolás Maria Manrique, presbítero de Villafranca, pidió permiso para vender los despojos de la ermita, madera, y teja, y con su valor repararía las murallas dejando cerrado aquel sitio por si en lo sucesivo hubiese caudales o devotos que la quisieran reedificar y colocar la misma imagen.

  (Hoy día hay una ermita de San Cristóbal en las Lagunas)