CATA DE TOMATE (Fotos)
Corta un cantero de pan redondo, quitale la miga en forma de hoyo, ponle el tomate picado, echale aceite "LA CHELA", una poquitina sal. Y con la miga del pan: moja. (Y luego que lo casquen..)
• Tiene
propiedades refrescantes
• Es
diurético, calmante y remineralizante.
• Desintoxicante
y purificador del hígado.
• Alcaliniza
la sangre.
• Ayuda
a tratar el reuma por su contenido en licopeno…
• Tomado
con piel y semillas es muy laxante
• Es
un gran tónico muscular y cardiaco
• Es
un alimento con gran poder antioxidante por su gran aporte en beta caroteno, en
especial el licopeno, nos protege contra la enfermedad cardiaca y el cáncer.
• Es
muy rico en Potasio (250 mg por cada 100 gr. de tomate).
• Rico
en Cobre, que al igual que el Hierro, interviene en la formación de glóbulos
rojos .
• Aporta
vitamina C, y en menor cantidad vit. E y A
Su contenido en licopeno también nos ayuda ante el envejecimiento evitando que los radicales libres dañen las articulaciones, músculos e incluso a las células cerebrales. Mireya Olmo
ACEITE DE OLIVA
Dentro de los diferentes tipos de aceite de oliva, el virgen y el puro de oliva o de oliva, son los más ricos en vitamina E (de acción antioxidante) y fitosteroles (sustancias que contribuyen a reducir los niveles de colesterol en sangre).EL
PAN
Debido a la creencia de que los hidratos de carbono (presentes en alimentos como
pan, pasta, patata, arroz o legumbres), engordan y carecen de importancia
nutritiva, su consumo es insuficiente y dista mucho de las cantidades mínimas
recomendadas por diversos organismos de Salud. Sin embargo, estos alimentos son
fundamentales en toda dieta equilibrada y deben consumirse prácticamente en
todas las comidas del día. Aproximadamente la mitad de la energía que
necesitamos debe proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono. Elaborado
exclusivamente de harina, agua y sal (este último ingrediente es prescindible),
el pan no contiene ningún nutriente cuyo consumo excesivo se asocie con un
mayor riesgo en el desarrollo de las llamadas patologías occidentales
(obesidad, diabetes, enfermedades de vasos sanguíneos y corazón...).
Para muchas personas suprimir el pan de la alimentación es una de
las mejores maneras de evitar o corregir el exceso de peso. Pero aunque el pan
aporta energía, su consumo no es causa directa del aumento de peso, siempre y
cuando se respete la cantidad recomendada para cada caso. En realidad lo que
aumenta las calorías de un trozo de pan es lo que normalmente lo acompaña:
mermeladas, mantequilla, embutidos, salsas, etc. A igualdad de contenido calórico,
el pan provoca un menor acumulo de grasa en el cuerpo que otros alimentos ricos
en grasas. Es decir, 100 gramos de pan aportan unas 250 calorías, pero engordan
menos que 35 gramos de mantequilla o margarina o un bollo, que también
proporcionan unas 250 calorías, debido a que la grasa de los alimentos se
acumula más fácil en nuestro cuerpo que los hidratos de carbono complejos,
abundantes en el pan y el resto de farináceos. En resumen: consumiendo la misma
cantidad de grasas o hidratos de carbono, engordan más las primeras.
El componente más abundante del pan es el almidón, un
hidrato de carbono complejo que proporciona al cuerpo la energía que necesita
para poder funcionar y desarrollarse correctamente. Un aporte adecuado de
hidratos de carbono implica el mantenimiento del peso y la composición
corporal, al impedir que se utilicen las proteínas y las grasas como fuente de
energía.
La grasa, el otro nutriente energético, está presente en
cantidades muy bajas en el pan (1%), a excepción de ciertas variedades
comerciales de pan de molde y tostado, en las que el contenido graso oscila
entre el 5% y el 15%.
Un bajo consumo de pan puede desequilibrar de manera importante la
dieta, en la que cerca del 50% del total de calorías de la alimentación deben
proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono, el 15%-18% de alimentos
ricos en proteínas (carnes, pescado, huevos y lácteos…) y el 30%-35%
restante de alimentos ricos en grasas (la propia de los alimentos y la que
utilizamos como condimento).
· Proteínas
El pan aporta proteínas vegetales procedentes del grano del cereal. En
el pan de trigo abunda una proteína denominada gluten, que hace posible que la
harina sea panificable. El valor nutritivo de estas proteínas puede equipararse
a las de la carne, el pescado o el huevo, si consumimos pan junto con otros
alimentos como legumbres o con alimentos de origen animal como lácteos.
Ejemplo: sopas de pan con leche, bocadillo de pan con queso, garbanzos salteados
con pan rallado, etc.
·
Vitaminas y minerales
Es una buena fuente de vitaminas del grupo B (tiamina o B1,
riboflavina o B2, piridoxina o B6 y niacina, necesarias
para el aprovechamiento de los hidratos de carbono, proteínas y grasas, entre
otras funciones) y de elementos minerales como fósforo, magnesio y
potasio.